Suelo cerámicos o de madera: cómo elegir el más adecuado

Suelo cerámicos o de madera: cómo elegir el más adecuado

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La elección del suelo de una vivienda es clave para hacer que una vivienda sea no sólo más cálida o fresca, sino también más práctica y funcional. Para elegirlo no sólo hay que tener en cuenta las preferencias de los propietarios del hogar. Hay otros factores a tener en cuenta. Por ejemplo, si se trata de un piso o de una casa independiente, si está en climas fríos o más cálidos, el uso que se le va a dar a cada estancia, etc.

Por lo general, tanto la cocina como los baños de una vivienda suelen tener suelos cerámicos. Son materiales más resistentes y fáciles de limpiar que los suelos de madera o tarima. El suelo de ambas estancias en suele sufrir más, bien por la acción del agua o de la caída de alimentos y otros objetos. Por lo tanto, un suelo de madera, más complicado de limpiar y más delicado, no duraría mucho tiempo en buenas condiciones en ellas.

El clima y el tipo de vivienda, factores a tener en cuenta

Además de los factores que hacen que los suelos cerámicos sean omnipresentes en baños y cocinas, en la elección del suelo entran en escena varios factores que conviene tener presentes:

  • El clima de la localidad en la que está la casa: si la vivienda se encuentra en un clima frío, es aconsejable optar por la madera para el suelo de despachos, salas y dormitorios. Su mantenimiento es algo más complicado que el de los suelos cerámicos, pero la madera contribuye a aumentar la calidez de las estancias. Por el contrario, en los lugares en los que hace más calor, lo más aconsejable es instalar suelos cerámicos en todas las estancias para dar sensación de frescor.
  • Si la vivienda es un piso o una casa independiente: para el suelo de un piso o de un apartamento se puede optar por madera o tarima, o por suelos cerámicos, a gusto de su propietario. Pero si se trata de una casa con entrada directa desde la calle, conviene utilizar suelos cerámicos. Al menos, para la planta baja. Los suelos de madera sufren bastante en este tipo de viviendas. Al entrar directamente desde la calle, con todo tipo de elementos en el calzado, la tarima y la madera se ensucian y estropean más. Si la casa tiene más de una planta se puede optar, si se prefiere, por madera en las plantas superiores.
  • La facilidad de mantenimiento: los suelos cerámicos son mucho más sencillos de limpiar que la madera o la tarima. Además, la madera requiere más mantenimiento y periódicamente hay que tratarla con ceras para mejorar su aspecto.
  • Durabilidad: los suelos cerámicos, al ser más resistentes, suelen durar más tiempo que los de madera. Además, tanto la tarima como la madera de los suelos están generalmente barnizados, por lo que hay que renovar el barniz cada varios años.

No obstante, a pesar de todos estos factores que hay que tener en cuenta a la hora de elegir el material más adecuado para el suelo de una vivienda, que contribuye a que estancias como los dormitorios sean lo más confortables posible, el gusto personal y las necesidades de quieren van a residir en ella también jugarán un papel decisivo en la selección.

Una respuesta

  1. ¡Què bueno! Aplastantes hechos. Manten este criterio es un articulo sincero. Tengo que leer màs posts como este.

    Saludos

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